La leyenda del Lagarto de la Malena — Historia y origen
📸 Estatua del Lagarto de la Magdalena · Barrio de la Magdalena, Jaén · Obra de Damián Rodríguez Callejón
El Lagarto de la Malena —"Malena" es corrupción popular de "Magdalena", el barrio más antiguo de Jaén— es la leyenda más famosa y arraigada de la capital jienense. Su influencia es tan profunda que el lagarto se ha convertido en símbolo de la ciudad: aparece en la arquitectura, en el escudo del Cabildo de la Catedral, en festivales musicales, en dichos populares y hay quien sostiene incluso que la propia forma de Jaén, enroscada en torno al cerro de Santa Catalina, recuerda la silueta de un lagarto.
El origen del relato se sitúa en el barrio de la Magdalena (el más antiguo de Jaén capital, construido sobre la antigua medina árabe), donde existía un manantial conocido como el raudal de la Magdalena, junto a la iglesia del mismo nombre, levantada sobre una antigua mezquita árabe. Según la tradición, en una cueva junto a ese manantial habitaba un lagarto de descomunales dimensiones que aterrorizaba a los vecinos, devorando a quienes se acercaban a buscar agua.
La historia del Lagarto de Jaén — Vídeo
¿Prefieres conocer la leyenda en vídeo antes de visitar los lugares? Este documental explica la historia del Lagarto de la Magdalena, sus versiones y su lugar en la cultura jienense:
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Las cuatro versiones de la leyenda
La leyenda se ha transmitido en varias versiones distintas a lo largo de los siglos. No existe una versión oficial única — la riqueza del mito reside precisamente en su diversidad. Aquí están las cuatro recogidas por los estudiosos:
El preso condenado y la pólvora
Un reo condenado a muerte se ofreció a matar al lagarto a cambio de su libertad. Pidió un caballo, panes calientes y un saco de pólvora. Al caer la noche se dirigió a la cueva, dejando una hilera de panes para atraer al animal. El lagarto los fue devorando mientras el preso huía a caballo. Al llegar a la Plaza de San Ildefonso, en lugar de un pan le lanzó el saco de pólvora — el lagarto lo engulló y reventó. Es la versión considerada más "realista" por estudiosos como Juan Eslava Galán, y coincide con la piel de reptil que estuvo expuesta en la Iglesia de San Ildefonso.
El pastor y la oveja con yesca
Un pastor, harto de que el lagarto devorase su rebaño, ideó un engaño diferente: rellenó la piel de una oveja muerta con yesca encendida y la lanzó al animal. El lagarto la tragó completa y reventó por el calor interior. Esta versión es la más antigua referenciada por Bartolomé Ximénez Patón en 1628 y por el deán Martínez de Mazas en el siglo XVIII, aunque este último la consideró una "historieta" sin base real.
El carpintero de Colón y el caimán
Un carpintero jienense que viajó a América con Cristóbal Colón trajo consigo un pequeño lagarto americano como curiosidad. El animal —en realidad una cría de caimán— creció hasta dimensiones descomunales. Sin poder alimentarlo, el carpintero lo soltó en el raudal de la Magdalena, desencadenando el terror entre los vecinos. Esta versión, considerada "marginal y tardía" por Gilabet Carrillo (2014), explicaría la piel de caimán que estuvo expuesta en la Basílica de San Ildefonso.
Juan López de Andrade (1570)
En 1570, el giennense Juan López de Andrade regresó de América tras cinco años allí y trajo un caimán pequeño. Al crecer, ante la imposibilidad de mantenerlo, lo soltó en el raudal de la Magdalena. Viendo los destrozos, se ofreció al Ayuntamiento para acabar con él a cambio de una recompensa. Esta versión fue transmitida al investigador Rodríguez Arévalo por Miguel Moreno Jara y publicada en Leyendas del Santo Reino de Jaén (2020).
Dónde ver al Lagarto en Jaén — Ruta completa
El Castillo de Santa Catalina y las leyendas de Jaén
🏰 Jaén vista desde el aire: la ciudad tiene forma de lagarto
El Castillo de Santa Catalina, sobre el cerro que domina Jaén, es el punto desde donde mejor puede apreciarse la idea de que la ciudad entera tiene forma de lagarto enroscado. El casco histórico se desarrolla siguiendo las curvas del cerro de una manera que, visualmente, recuerda la silueta del reptil de la leyenda. Esta asociación forma parte de la identidad visual de Jaén desde hace siglos y aparece en textos históricos de la propia ciudad.
Además de la conexión con el Lagarto, el Castillo alberga sus propias leyendas: la amante mora del Condestable Iranzo —asesinada por los celosos súbditos cuando él estaba en combate, cuyo espíritu se dice que aún vaga por las habitaciones—, y la historia de amor de Omar y Zoraida, cuyas lágrimas formaron la fuente del Caño Quebrado. El Castillo fue reconvertido en el Parador de Turismo de Jaén, uno de los más espectaculares de España, con vistas privilegiadas sobre el mar de olivos.
📍 Cómo llegar al CastilloExperiencia inmersiva: proyección con gafas 3D en el Castillo
El Castillo de Santa Catalina ofrece una proyección inmersiva con gafas 3D donde los visitantes pueden conocer la historia y la leyenda del Lagarto de la Magdalena de una forma completamente diferente — con efectos visuales que dan vida a la figura del reptil legendario en el interior del propio castillo. Una experiencia especialmente recomendada para familias con niños y para quienes quieran ir más allá del paseo tradicional. Consulta horarios y disponibilidad en la taquilla del Castillo o en aytojaen.es.
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